Plan perfecto

Plan perfecto

A la hora de la comida, discutiendo sobre el tema de “me dejó en visto”.

X:… le dejé como seis mensajes y nada

Y: ¿Nada de qué?

X: Nada que responde, y me urge hablar con él.

Y: Márcale, no sólo le mandes mensajes.

X: Ya le marqué y no contesta. Digo, como sabe que la plática no va a ser sencilla…

Y: Pues es que lo que hizo no es cualquier cosa.

X: Digo, no quiero hablar con él para pelear, pero sí poner las cosas claras.

Niña: Es muy fácil.

X: ¿Qué cosa?

Niña: Hacer que conteste los mensajes.

Y: ¿En serio?

Niña: ¡Claro! Le escribes: “¡Te regalo un gatito!” y verás.

X: (Con asombro) ¡Órale, nunca se me hubiera ocurrido! ¡qué buena idea!

Niña: Y como nadie se resiste a que le regalen un gatito, te va a contestar : “¿De veras?” y entonces ya le dices: “¿No que no veías los mensajes?”.

Y: Es un excelente plan.

Niña: (Satisfecha) Claro. Eso nunca falla.

***

Superen eso, novatos.

Hijo desnaturalizado

Hijo desnaturalizado

Mi hijo, ante su computadora y yo, por ahí, chacheando en el hogar.

— ¡Jajajaja!!
— ¿De qué te ríes?
— De lo que acabas de poner en tu Face, jajajaja
— Si te gusta lo que pongo, dame un like.
— ¡Ay, mamá…!
— ¡Ándale, baboso! Dame un like, soy tu madre.
— Mira mamá, tu autoridad nazi tiene un límite. Y definitivamente, no tienes autoridad sobre mis “likes”.
++
Joder.

Estampas de una fonda

Estampas de una fonda

Yo, en la fonda “La Hormiguita”. La dueña, inefable mujer, viene a tomarme la orden.

-Sopa o consomé?
-Consomé, por favor.
-¿Sopa no?
-No. Consomé
-¿O sea que no quiere sopita aguada? (Como si el consomé fuera seco)
-¿O sea que no hay consomé, o cómo?
-Si, pero como primero va la sopa…(Como si el consomé no fuera una sopa también)
-Por eso, ¿tiene consomé?
-Sí, sí hay.
-Bueno pues quiero consomé.
-Bueno. Entonces sopa, NO.
– ¡No! Consomé.
-Y detrás de su consomé, arroz o espagueti?
-Arroz.
-¡Espagueti no?
-¿Pues que se pueden las dos cosas?
-¡No! Es arroz O espagueti.
-Quiero arroz.
-Bien, entonces espagueti, NO.

****
¿Soy yo? En serio, díganme…

Deporte Extremo

Deporte Extremo

Eje Central y Madero, Centro Histórico, CDMX. Intentando cruzar la calle, mi comadre y yo.

Ella: ¿Ya podemos pasar? ¿Dónde está el semáforo?

(Volteo a mi derecha  miro un semáforo que dice que el peatón puede pasar. El problema es que no es para nuestro sentido)

Yo: ¡Está en verde! ¡Vente!

(Todos los coches se nos echan encima. Veo venir mi final)

Yo: ¡Espérateeeee!! ¡Me equivoqué!! ¡¡Aaaaaahh!!

(Me quedo inmóvil mientras me pasan al lado unos autos, rasurándome. Junto a mí pasan dos chavos veinteañeros en moto)

Chavo: ¿Qué hacen chiquitas? ¡¡Las van a matar!!!  ¡Adiós!

(En cuanto podemos, nos regresamos a la banqueta)

Ella: ¡Qué babosas somos! Casi nos planchan.

Yo: Es que ya vengo muy cansada, ya no carburo. Pensé que el siga era para nosotros.

Ella: Yo tampoco razono,  yo ni el semáforo vi. ¡Solo me fui detrás de ti! ¡jajajaja!

Yo: O sea que si te digo que te avientes a una coladera, te avientas…mensa.

Ella: ¡La verdad que sí!! Ya no sé ni quien soy… Estuvimos a un pelito de quedar ahí, ¡bien tiesas! ¿Qué tal que nos matan?

Yo: Oye, ¿pero oíste a los chavos de la moto?

Ella: Sí, oí que te gritaron, pero no entendí.

Yo: Nos gritaron ” ¡Cuidado, chiquitas!”, ¿eh? Y tenían como 20 años, wei. Nada mal para dos cuarentonas locas.

Ella: ¡Oye qué bien! Pudo ser lo último que oyéramos antes de morir. ¡Qué padre!

*****

Tsss, así semos.

 

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